Rendimiento térmico extremo para mecánicas exigentes
Optimiza el funcionamiento de tu sistema de sobrealimentación con un blindaje diseñado para resistir las condiciones más severas del motor. Esta envoltura térmica negra para turbocompresores GT25 y GT35 ofrece una barrera física infranqueable contra temperaturas extremas que alcanzan picos de hasta 2000 grados. Al concentrar el calor donde realmente se necesita, se previene la pérdida de energía cinética en los gases de escape, acelerando la respuesta del acelerador.
Beneficios mecánicos medibles
La densidad de los materiales internos de esta manta garantiza que el calor no se disipe hacia el capó o el radiador. Los usuarios experimentan una reducción notable en la temperatura del aire de admisión, lo que se traduce directamente en una mezcla de combustible más densa y eficiente durante la conducción deportiva o en circuito.
- Reducción del Lag: Al mantener la temperatura interna del turbo constante, los gases se expanden de manera eficiente.
- Durabilidad prolongada: El tejido de alta densidad resiste la cristalización térmica sin degradarse.
- Montaje seguro: Los muelles de tensión integrados evitan holguras causadas por la dilatación térmica.
Un vano motor más frío es sinónimo de un motor más fiable y con mayor capacidad de respuesta en regímenes de giro elevados.