Optimizado para el rendimiento en condiciones climáticas adversas
La acumulación de suciedad en la transmisión y en la ropa es un problema recurrente al practicar ciclismo de ruta en invierno. El sistema de protección para barro para bicicleta de carretera soluciona este inconveniente limitando el radio de dispersión de los fluidos del suelo. Su forma curvada sigue la línea natural de las ruedas de 60, 66 y 70 cm para interceptar la suciedad de forma inmediata. Gracias a esto, el usuario se beneficia de una mecánica más limpia por más kilómetros, reduciendo la necesidad de un mantenimiento profundo del sillín y la tija después de transitar por zonas con lodo.
Resistencia estructural y durabilidad extrema
Fabricado con materiales rígidos pero capaces de absorber pequeñas torsiones, este elemento resiste los cambios de temperatura extremos de las jornadas de invierno en España sin agrietarse ni perder su forma original.
Detalles de las dimensiones
Su perfil estilizado permite mantener una distancia segura con la cubierta del neumático, evitando atascos provocados por la acumulación masiva de hojas secas o arcilla densa.