Detector de proximidad con protección IP67 para frío extremo
La resistencia estructural es clave cuando los componentes electrónicos se enfrentan a entornos severos. Este sensor inductivo M18 cuenta con un sellado hermético certificado que impide la entrada de humedad, agua y polvo en el circuito interno.
Rendimiento térmico sin interrupciones
Su diseño especial permite un funcionamiento continuo a temperaturas de hasta -40 °C, evitando los fallos por congelación o contracción de materiales que sufren los detectores estándar. Instale este sensor de 3 hilos en sistemas críticos donde la estabilidad de la señal sea una prioridad absoluta.
- Protección IP67: Soporta proyecciones de agua y ambientes con alta condensación.
- Rango térmico ampliado: Operatividad garantizada desde -40 °C para aplicaciones industriales.
- Montaje empotrado: Instalación rasante que ahorra espacio y protege el cuerpo del cilindro.